Cuarentena, memes y gordofobia

La discriminación, el odio y la violencia que sufren lxs cuerpxs gordxs quedaron aún más evidenciadas durante la cuarentena a la que nos obligó la pandemia de Covid-19 que sigue afectando al mundo. Las mal llamadas bromas por cómo vamos a lucir cuando finalice el aislamiento siguen siendo recurrentes en las redes sociales. Sin embargo, muches reproducen estos mensajes sin ser conscientes del daño que pueden generar en un cuerpo que escapa de la norma.

El miedo de las personas a engordar es obra de un sistema para el cual es funcional perpetuar como sinónimos de belleza, éxito y salud a los cuerpos flacos, activos y portadores de una belleza hegemónica; y asocian a la gordura con cuestiones negativas como el sedentarismo, la fealdad y la infelicidad.
El informe del INADI “Discursos discriminatorios y gordofobia”, publicado durante la actual situación de pandemia con el objetivo de brindar algunas pautas y recomendaciones para el abordaje de la temática por parte de comunicadores, da cuenta del aumento de la discriminación por cuestiones relacionadas con el peso.
Según publican desde el organismo estatal, el Mapa Nacional de la Discriminación de 2013 ubica entre las cinco primeras situaciones señaladas por personas que experimentaron discriminación a la obesidad y el sobrepeso; en tanto que, en los datos relevados durante el 2019, cuyos resultados son preliminares, cobraron mayor aumento ubicándose en el segundo lugar dentro de las más mencionadas.
De ambos mapeos se desprende que la problemática expresa una mayor importancia en la franja etaria entre los 18 y 30 años, donde la experiencia relacionada con la discriminación por obesidad o sobrepeso representa el doble de los casos que entre personas de 60 a 74 años. Además, según los datos de 2013, la discriminación por sobrepeso se percibió y experimentó mayormente entre las mujeres.
Que en Argentina se hable de gordofobia y gordo-odio en la actualidad es gracias a que muchas personas llevan adelante la lucha desde hace años. Una de ellas es Laura Contrera, activista gorda y de la diversidad corporal, profesora de Filosofía, abogada y coautora del libro Cuerpos sin patrones (Madreselva), quien destacó como uno de los logros conseguidos en sus diez años de militancia, que se hable del tema y se detecte el contenido estigmatizante y discriminatorio; además de llevarlo a los ámbitos académicos, feministas y de activismos lghbtiq+ y por la diversidad corporal y sexogénerica.
Samanta Alonso es modelo y activista plus size. Ella coincide con Contrera en que uno de los logros fundamentales del activismo ha sido poner en palabras las violencias que sufren las personas con grasa corporal. “Que se empiece a hablar sobre el tema de alguna forma es empezar a visibilizar que somos una disidencia y que tenemos un montón de derechos vulnerados”, enfatizó.
Argentina cuenta con legislación de avanzada en cuanto a conquistas de derechos como la Ley 26.618 de Matrimonio Igualitario o la Ley 26.743 de Identidad de Género; así como también normativas como la Ley 26.485 de Protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres, que reconocen las desigualdades por cuestiones de género. Sin embargo, para Contrera con la gordura el país está un paso atrás.
“Todavía en aras de la salud se permite la discriminación y la violencia física, material y también simbólica, que a veces pasa más desapercibida porque es naturalizada y es una violencia que se despliega incluso en la consulta médica”, enfatizó la activista y destacó como fundamental poner en agenda el acceso a la salud de los cuerpxs gordxs.
Jesica Lavia es licenciada en Nutrición y coautora del libro Pese lo que pese. Para ella el problema del maltrato médico es cuando se subdiagnostica a los pacientes porque son gordos mandándolos a hacer dieta. “Un profesional no es gordofóbico cuando viene una persona, independientemente de su peso, no importa si es flaca o gorda, con una problemática y lo manda a hacer los mismos estudios por el motivo de consulta”, definió la profesional.
Lavia coincide con Contrera en la naturalización del maltrato. Sin embargo, la nutricionista considera que es cada vez menos ya que estas cuestiones están empezando a hacer ruido en la sociedad.
“Generalmente las personas gordas han sido sometidas a tanta discriminación y a tanta violencia que se las ha hecho creer que son culpables de todo este maltrato y que se lo merecen –dijo Lavia – Las personas gordas tienen que entender que en realidad son víctimas de este sistema opresor, de esta cultura de la delgadez y de las dietas, y que la diversidad corporal y la salud en la diversidad corporal existe”.
Para la licenciada en Nutrición, quien plantea una educación alimentaria desde una nutrición que abarque la salud en forma integral, la manera de concientizar es desde estos lugares y desde políticas públicas que generen políticas alimentarias y de salud; además de hablar del tema y de alejarnos de todo lo que se considera cuerpo hegemónico como cuerpo sano.
La violencia simbólica está tipificada en la Ley 26.485 como aquella “que a través de patrones estereotipados, mensajes, valores, íconos o signos transmita y reproduzca dominación, desigualdad y discriminación en las relaciones sociales, naturalizando la subordinación de la mujer en la sociedad”.
Las redes sociales son tan útiles como destructivas. Para el caso particular de la militancia gorde han resultado beneficiosas. Por un lado, para instalar el tema y por el otro, para dejar en evidencia la violencia y discriminación que sufren día a día los cuerpos que están fuera de la norma.
“Hay una mayor expansión y visibilidad también de otro montón de personas que quizás han tenido la posibilidad de encontrar material, libros, fancines y producciones, en todo tipo de formatos, con la cual poder referenciarse y asumir un activismo gordo”, destacó Contrera el aspecto positivo del uso de las redes sociales.

”Cuando el chiste hace daño deja de ser un chiste”, dijo la modelo y activista Samanta Alonso en referencia a las imágenes, videos o textos que se viralizaron por todos lados sobre cómo van a estar nuestros cuerpos cuando finalice el aislamiento.
Pese a tener una mayor visualización durante el aislamiento, la discriminación hacia lxs cuerpxs gordxs sucede desde siempre. “Esta cuestión del control policial sobre la ingesta y el movimiento; sobre lo que se supone que son malos hábitos que desarrollaríamos las personas gordas, existe todo el tiempo, es una constante, porque vivimos bajo un régimen que captura toda nuestra vida y que impone una delgadez obligatoria”, remarcó Contrera.
Pensar que lxs cuerpxs gordxs no gozan de buena salud tiene que ver con una cuestión cultural de una sociedad que celebra a los cuerpos flacos y que asocia eso a la delgadez, sostuvo Lavia y remarcó que es muy importante aclarar que no todo cuerpo flaco va a ser un cuerpo sano y no todo cuerpo gordo va a ser un cuerpo enfermo.

Si te discriminaron, comunicate con el INADI

Consultas urgentes: vía Whatsapp a los números 1164921079 y 1161853968, todos los días entre las 9 y las 15 horas (Personas Sordas podrán mandar video en LSA).

Por e-mail: [email protected]

Las denuncias se harán completando el formulario que se encuentra en el módulo de descargas (https://www.argentina.gob.ar/inadi/asistencia) y enviándolo por mail a [email protected]

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