El basavilbasense Nicolas Byczek fue voluntario de la vacuna vegetal contra el COVID-19

La lucha contrarreloj para ganarle a la pandemia generada por el virus SARS-CoV-2 generó que varios laboratorios de distintas partes del mundo se pusieran a trabajar para encontrar un inoculante que pudiera combatirlo. Uno de esos casos es el de la biofarmacéutica canadiense Medicago junto al laboratorio británico GlaxoSmithKline (GSK) quienes desarrollaron la conocida “vacuna vegetal”.
En estos días, las empresas detrás de este desarrollo científico informaron que la vacuna es eficaz con un 71% de protección contra cualquier síntoma de covid, incluyendo 75% de protección contra la variante Delta y 90-100% contra las variantes clásicas, además de destacar que no hubo ningunx voluntarix en el mundo que haya recibido la vacuna y se haya enfermado gravemente o haya requerido hospitalización.
De los más de 25 mil participantes del ensayo en todo el mundo, uno de ellxs es oriundo de Basavilbaso. Se trata de Nicolas Byczek, quien formó parte de las pruebas que se desarrollaron de junio a septiembre en nuestro país.

¿Cuándo y por qué decidiste ser voluntario en la prueba de una vacuna contra el covid?

Esto fue en mayo, más o menos, cuando todavía para los de cuarenta años no se sabía cuándo podía tocarte la vacuna, en junio y julio se aceleró bastante pero hasta ahí no se sabía; y un día, veo en TV una entrevista al (Dr. Gonzalo) Perez Marc, quien está a cargo de todo el proceso éste en el Hospital Militar, y lo primero que me llamó la atención fue la innovación de la vacuna y la plataforma que usan, de producirla en un formato vegetal, con plantas. A partir de esa primera información empecé a averiguar y a ver otras entrevistas de Pérez Marc donde hablaba de la efectividad que se esperaba, que era muy alta, teniendo en cuenta las pruebas que ya se habían hecho en Estados Unidos, Canadá y Gran Bretaña, les daba entre 50 y 70 veces mejores resultados inmunológicos que las vacunas que se estaban aplicando y otra cosa que también me llamó la atención y me generó interés, fue que lo que te aplicaban era una partícula parecida al virus, y no el virus.

¿Cómo fue el proceso de selección?

Yo me inscribo en junio, me llaman a las dos semanas, me hacen una entrevista, había varios requisitos que seguir, no tenía que haber tenido covid, no tenía que haberme puesto ninguna otra vacuna, por el hecho de no tener anticuerpos, las respuestas fueron que no o que no había tenido síntomas, y la vacuna a los de cuarenta todavía no nos había tocado, así que de ahí a las semanas me llamaron para avisarme que había quedado preseleccionado. Se necesitaban 30 mil postulantes en los lugares que estaban haciendo (la prueba), que eran Brasil, Estados Unidos, Canadá, Argentina y Gran Bretaña; y de nuestro país esperaban tener 7.500, entonces ahí recién estaban arrancando, había mucha gente anotada que se había vacunado entonces pensaban que no iban a tener tantos postulantes pero bueno, me dieron el turno. Fui el 2 de julio y dos días antes me llaman que justo ese día también, el 2, me tocaba la vacuna ahí en Basavilbaso, no me la apliqué, no estaba en Basso tampoco, y entré a esto que me interesaba participar.

¿Viajaste de La Plata a Buenos Aires para todo esto?

Te llevaban. La primera cita fue el 2 de julio, te mandaban un remis, te pasaba a buscar por tu casa, te llevaba al Hospital Militar a Buenos Aires. Esa primera entrevista duró dos horas y media, fue todo un examen físico, te leen el protocolo de la vacuna, los pro y los contra, los deberes, los derechos, que podes salir del programa cuando quieras si querías darte otra vacuna, y todas las reacciones adversas que podías tener, las cosas a favor, te sacaban sangre para ver que no tengas anticuerpos y después de eso, dando el consentimiento, te aplicaban la primera dosis de lo que hasta hoy no sabemos qué es, si es vacuna o placebo. Se espera que para inicios del 2022 nos van a informar a los voluntarios qué recibimos.

¿Después de esa primera aplicación tuviste algún síntoma?

Dolor de cabeza, dolor de cuerpo un día y un poco de cansancio, ese primer día básicamente y ya después nada. Por eso es que por ahí no podes asociarlo porque a veces puede ser psicológico, como el resto también tenía esos síntomas, así que hasta el día de hoy no se lo que tengo. Y en la segunda dosis también fue cansancio básicamente y un poco de dolor de cabeza pero un día, dos y ya está. Así que no puedo asegurar qué es lo que me dieron.

¿Pero tenes alguna intuición?

Y por los síntomas sí pero también está el juego de que puede ser psicológico. Cuando te cruzabas con alguno en las rondas, que íbamos pasando de un sector a otro de a diez, con todos los que hablé no habían tenido síntomas más que algunos un poco de dolor de cabeza y dolor de cuerpo, así que ahí ya te quedas con la duda si podía haber sido o no.

¿Ya con una primera dosis cómo continuó el estudio?

La primera semana te cargaban una app y todos los días tenías que responder si te dolía la cabeza, el cuerpo, si tenías náuseas, mareos, vómitos, había como siete u ocho síntomas y vos ibas marcando. Eso la primera semana todos los días, después era una vez por semana. A los veintiún días volvías por la segunda dosis, te volvían a llevar, ahí ya era más rápido porque era la aplicación de la segunda dosis y una entrevista más corta para verificar que todo lo que habíamos cargado en la app era correcto.

¿Y después de eso?

Después de eso, a los 42 días, que fue el 2 de septiembre, fuimos los voluntarios y nos volvieron a sacar sangre, porque ya teníamos las dos dosis, y eso es lo que mandaban para analizar los anticuerpos. Más o menos el 15 de septiembre nos comunicaron que en el mundo habían llegado a los 27 mil voluntarios y que de ese número había 160 infectados, con esos infectados comenzaban a recabar datos para sacar la estadística de la efectividad de la vacuna. Ese día, el 15 se cerró todo el programa de inscripción y vacunación. Con los resultados de la efectividad de la vacuna se envía a la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos. Food and Drugs Administration), y con la aprobación de emergencia iban a abrir los sobres para saber qué le tocó a cada voluntario, y ahí al que le dieron placebo le daban la vacuna y al que le dieron la vacuna le daban el carnet de vacunación.

¿Cómo estás viviendo la espera del resultado? Con ansiedad, tranquilo, contento por haber participado de esto…

Si, muy satisfactorio haber participado y muy interesante. Lo hacen muy controlado, con el equipo de Perez Marc que ha trabajado en el Hospital Militar, están continuamente con el WhatsApp pasando información, consultando todas las semanas cómo estás; yo estoy bien, muy tranquilo por suerte acá en La Plata, con mi señora, los dos nenes y yo, no hemos tenido síntomas de nada. Siempre hay veces que te juega en la cabeza no saber lo que tenes, si estás vacunado o no, pero muy tranquilo y seguro de la decisión de haber participado, así que es lindo.

¿Sos consciente de que tu aporte fue de gran utilidad para la ciencia?

Si, una de las cosas por las que me quise inscribir fue por eso y también porque pensé que iban a haber pocos voluntarios pero en Argentina se llegó a 7500 y cuando ibas a las entrevistas no era sólo gente joven, sino que había gente de todas las edades. Si bien en gran parte eran jóvenes, de entre 20 y 30 años, te cruzabas con gente grande de más de cuarenta, más de cincuenta.

¿Cómo fue la reacción de la familia?

Yo lo hablé con mi señora nada más, al resto le comenté de la decisión tomada. Ella me acompañó, obviamente la primera reacción fue “¿por qué, para qué?” pero bueno, me motivaba este tema porque me parecía interesante la innovación por la plataforma de producción, que por ahí mucho se hablaba que a futuro va a haber muchas vacunas en esta forma de plataforma vegetal porque es criar plantas y es mucho más fácil que usar todos los tratamientos, los reactores químicos o físicos para hacer las vacunas y entonces me interesó participar por ese lado y porque es mucho más fácil de escalar, debería ser más barata, entonces hablando esas cosas con mi señora me acompañó. Y lo hablé con mi nene más grande, tengo dos, uno de 8 años y otro de 4, y él quería que nos vacunemos así que obviamente, me dijo “bárbaro papi que te van a dar la vacuna”.

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